octubre 17, 2021
Diferencia entre yoga y mindfulness

Diferencia entre yoga y mindfulness

Cuál es la diferencia entre mindfulness y meditación

¿Quieres saber cuáles son las variaciones y beneficios entre el yoga y la meditación? Este artículo se centra principalmente en los matices entre ambos. Sanar la mente, el cuerpo y el alma es la clave para vivir una vida segura y feliz, pero ¿cómo lo hacemos? Todo el mundo entiende los beneficios del yoga y la meditación para nuestros cuerpos y mentes, especialmente en el estresante y competitivo mundo actual. Personas de todo el mundo viajan a la India y a otras partes del mundo para practicar estas increíbles técnicas con el fin de mejorar su calidad de vida.
Algunas personas creen que el yoga consiste en hacer varias posturas, sentarse en sukhasana y respirar profundamente, y llevar una dieta sáttvica, pero no es así. El yoga es una forma de vida que ayuda a superar rápidamente los retos y dificultades a los que nos enfrentamos a diario. El yoga va más allá de las asanas; también nos enseña varios caminos y actividades que pueden ayudarnos a mejorar nuestra vida y a conseguir grandes resultados.
El yoga no consiste sólo en estirar y hacer más y más ejercicios físicos; es algo que todo el mundo debería hacer, independientemente de su contexto religioso o cultural. El yoga promueve un enfoque holístico de la vida sana, permitiéndote relacionarte sin esfuerzo con el potencial no explotado de tu mente, cuerpo y alma.

¿en qué se diferencia la meditación de la práctica del yoga?

Muchas facetas de la filosofía y la práctica budistas e hindúes han sido compartidas desde la antigüedad, incluyendo la atención plena, el darse cuenta del sufrimiento causado por una percepción errónea de la realidad, y el uso de estados concentrados y meditativos para aliviar dicho sufrimiento.
Jon Kabat-Zinn fue pionero en el uso de una combinación de yoga y mindfulness para la gestión del estrés en Estados Unidos en 1990. Anne Cushman, Frank Jude Boccio, Stephen Cope, Janice Gates, Cyndi Lee, Phillip Moffitt y Sarah Powers son sólo algunos de los instructores y escritores de yoga y meditación que lo han respaldado de diversas maneras.
Muchas de las ideas en las que se basa el Mindful Yoga son compartidas por el hinduismo y el budismo, como el karma, la interminable cadena de causas y efectos simbolizada por el nudo infinito en el centro de esta rueda de oración nepalí.
El hatha yoga y la meditación budista son ramas de la misma práctica contemplativa india, según la instructora de Mindful Yoga Anne Cushman. Las asanas, en su opinión, son ambos temas de meditación y útiles para preparar la mente y el cuerpo para la meditación sentada, mientras que el budismo proporciona un sistema estructurado de técnicas de meditación y filosofía que puede aprovechar la “sensibilidad, concentración, disciplina y energía cultivadas durante la práctica de asanas.” [tres]

La relación entre el yoga y la meditación

La atención plena implica prestar atención a algo de forma específica, con intención, en el momento presente y sin juzgar. Al hacerlo, somos capaces de relajar tanto nuestra mente como nuestro sistema nervioso.
La atención plena puede cultivarse mediante una serie de actividades cotidianas. Contar las cuentas del rosario, cocinar, tejer, colorear libros y cultivar el jardín son sólo algunos ejemplos de prácticas de atención plena. En principio, la atención plena no se limita a la meditación; puede practicarse en la cocina, en el jardín e incluso al lavar los platos. Como resultado, las tareas rutinarias que ya no realizamos están volviendo a aparecer.
La atención plena puede considerarse como un descanso del constante parloteo de nuestra mente y nuestro cerebro. Cada día, tenemos más de 80.000 sentimientos, lo que puede conducir al agotamiento emocional. Es agotador tener todas esas ideas y sentimientos dando vueltas en nuestra cabeza cada día. A esto hay que añadir nuestro mundo moderno, que nunca se detiene ni se apaga. Esta incesante avalancha de energía y acción nos abruma. La atención plena consiste en hacer una pausa y calmar la mente.

Meditación: la diferencia entre heartfulness y

Como practicantes de ashtanga yoga, aspiramos a una práctica totalmente integrada de la sincronización entre la respiración y el movimiento. Volver a la esterilla es una oportunidad para nutrir y refinar el proceso. Puede ser difícil cultivar esta sincronización, pero ese es el objetivo de volver con regularidad. Sin embargo, es totalmente posible mantener el énfasis. Dado que los practicantes de ashtanga dedicados están en esto a largo plazo, todo lo que nos mantiene en el camino es algo positivo, ¿verdad? Nos adaptamos a medida que la vida cambia. La forma en que nos adaptamos es importante.
Hice un curso de ocho semanas de mindfulness y compasión en 2013. Me ayudó a ser más consciente de aspectos más profundos de mí misma y de mi vida en un sentido más amplio. Fue poco después de que Ozge falleciera y yo asumiera la dirección de SYL. Durante la primera parte del curso debíamos hacer un escáner corporal seis de los siete días. Un escáner corporal es un procedimiento formal en el que te tumbas sin moverte durante 40 minutos mientras te concentras en todo tu cuerpo. Era fascinante. Fue tedioso. Me distraje. Volví. Fue fascinante una vez más. Sin embargo, con el tiempo se convirtió en algo muy bueno para concentrar y dirigir mi atención. Para centrar la atención en una parte concreta del cuerpo y luego ampliarla gradualmente hasta incluir todo el cuerpo. También era tedioso a veces. Pero, al tratarse de una preparación para la atención plena, me resultaba curioso lo mundano. Al fin y al cabo, ése es el objetivo.

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