agosto 4, 2022
Meditacion de la pasion de cristo

Meditacion de la pasion de cristo

Meditación sobre la pasión de jesús

Y tú, oh santísima Virgen María, que desempeñaste un papel tan importante en la Pasión de tu Hijo, alcánzame, te lo ruego, la gracia de gustar aquella compasión que tan sensiblemente sentiste en la muerte de Jesús, y también una chispa de aquel amor que obró todo el martirio de tu afligido corazón, por los méritos de tus dolores. Amén de eso.
“Deja que mi mente se absorba en la ardiente y melosa dulzura de tu amor, oh Señor Jesucristo, que moriré por amor a Ti, que te complaciste en morir por amor a mí”, te suplico.
Prometí en mi libro sobre las Glorias de María que escribiría otro para vosotros que trataría sobre el amor de Jesucristo; sin embargo, mi Director no me permitió cumplir mi promesa a causa de mis dolencias físicas. Estas breves Reflexiones sobre la Pasión de Jesucristo me han resultado difíciles de escribir. Estas Reflexiones, por otra parte, contienen lo esencial de lo que había recogido para mi tema, a excepción de lo que tenía que ver con la Encarnación y el nacimiento de nuestro Salvador, ya que tenía la intención de escribir a partir de ello un pequeño trabajo para la Novena de Navidad, que publicaré más adelante si recibo el permiso. No obstante, espero que el pequeño trabajo que hoy os presento os resulte agradable, sobre todo porque os presentará, en un orden lógico, los pasajes de la Sagrada Escritura relativos al amor que Jesucristo demostró en su muerte; pues nada puede estimular más al cristiano a amar a Dios que la propia palabra de Dios que se encuentra en la Sagrada Escritura.

Poder de la meditación de la pasión

“El religioso que medita con celo y devoción la santísima vida y el amor de nuestro Señor, encontrará allí abundancia de todas las cosas útiles y apropiadas para él. No necesita buscar nada más que a Jesús”. (LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE CRISTO, LA IMITACIÓN DE C
” Según San Agustín, no hay práctica espiritual más fructífera y útil que la meditación diaria de los sufrimientos del Señor. El beato Alberto Magno, que tuvo como alumno a Santo Tomás de Aquino, recibió la revelación de que un cristiano gana más valor con sólo pensar o meditar en la pasión de Jesucristo que si hubiera ayunado a pan y agua todos los viernes durante un año, o se hubiera golpeado con la disciplina una vez a la semana hasta derramar sangre, o hubiera recitado todos los días el Libro de los Salmos”. (San Luis María Grignion De Montfort, “El secreto del Rosario”, Vigésima Octava Rosa, n. 88)

Meditaciones sobre la pasión de cristo

“Recomiendo la oración mental seria, particularmente sobre la Vida y la Pasión del Señor. Si meditáis en Él con frecuencia, toda vuestra alma se llenará de Él, y os elevaréis a su imagen y sus acciones darán forma a las vuestras.” (Introducción a la vida devota, San Francisco de Sales)
2. Considera el hecho de que los grandes santos nos han dicho constantemente que meditar en la Pasión de Jesucristo es extremadamente beneficioso. 3. En consecuencia, pide al Espíritu Santo la gracia de meditar provechosamente.
4. Ahora, lee la oración del Stabat Mater (enlace a la oración más abajo), en la que pedimos a la Santísima Virgen María que nos atraiga al misterio de la Pasión y Muerte de su hijo. ¡Es una oración increíblemente fuerte!
5. Ahora pon una canción de adoración que te ayude a sentir un amor más profundo por Jesús crucificado en tu corazón. Recomiendo You Are My King (Amazing Love) de los Newsboys, pero cualquier canción de Alabanza y Adoración que mueva tu corazón a un amor más profundo por Jesús (mientras meditas en tu crucifijo) es la mejor para ti. Abajo hay un enlace al álbum. Mientras escuchas la melodía, mira tu crucifijo.

Meditaciones católicas sobre la pasión de cristo.

La Pasión y Muerte de Nuestro Señor Jesucristo en la Cruz, ocurrida un viernes, nos trajo la salvación. Es una antigua tradición católica reflexionar sobre la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo, que nos recuerda su inmenso amor por cada uno de nosotros, un amor capaz de sufrir y morir para salvarnos de nuestros pecados. Incluso si eres duro como una piedra, te sentirás movido a arrojar todo el orgullo de tu alma cuando consideres que Él fue adornado sarcásticamente; luego ridiculizado; maltratado, y sometido a las agonías finales (San Juan Crisóstomo, Homilías sobre el Evangelio de San Mateo, 87, 1)”.
Cuando Santo Tomás de Aquino visitó a San Buenaventura, le preguntó dónde había aprendido y adquirido su notable filosofía, que detalló en sus obras. “Este es el libro que me dice lo que puedo escribir; lo poco que sé lo aprendí de él (Cfr. San Alfonso de Ligorio, Meditaciones sobre la Pasión de Cristo, 1,4)”, le dijo San Buenaventura, mostrándole un crucifijo ennegrecido por todos los besos que le había dado. Santo Tomás de Aquino, por su parte, cree que la Pasión de Cristo es suficiente para servir de guía y modelo en nuestras vidas (Santo Tomás, Sobre el Credo, 6).

Te pueden interesar

4 min de lectura
5 min de lectura
5 min de lectura
5 min de lectura
Esta web utiliza cookies propias para su correcto funcionamiento. Al hacer clic en el botón Aceptar, acepta el uso de estas tecnologías y el procesamiento de tus datos para estos propósitos. Más información
Privacidad