junio 21, 2021
Leucocitos bajos por estres

Leucocitos bajos por estres

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Considere que los glóbulos blancos son la primera línea de defensa del sistema inmunitario. En cierto sentido, siguen en guerra. Circulan por el torrente sanguíneo para eliminar virus, bacterias y otros invasores extraños que suponen un riesgo para la salud. Los glóbulos blancos se apresuran a ayudar a eliminar el material tóxico y a evitar la infección cuando el cuerpo siente dolor y una región específica está siendo atacada.
La médula ósea es el lugar donde se fabrican los glóbulos blancos. Están contenidos en la sangre y los tejidos linfáticos del cuerpo. Como algunos glóbulos blancos sólo duran de 1 a 3 días, la médula ósea los produce constantemente.
Un recuento bajo de glóbulos blancos puede estar causado por diversos factores. Se trata de situaciones en las que algo está matando células más rápido de lo que el cuerpo puede reemplazarlas. O bien, cuando la médula ósea deja de producir suficientes glóbulos blancos para mantenerte con vida. Si el recuento de glóbulos blancos es bajo, se es más vulnerable a las enfermedades o infecciones, lo que puede convertirse fácilmente en un problema de salud grave.
Los niveles elevados de glóbulos blancos pueden deberse a diversos factores, como el estrés físico provocado por una lesión o el estrés emocional. La inflamación, el parto o el final de un embarazo, el tabaquismo e incluso el ejercicio excesivo pueden ser perjudiciales.

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Los neutrófilos son una forma de glóbulos blancos (WBC o granulocitos) que, entre otras cosas, nos protegen de las infecciones. Constituyen entre el 40% y el 60% de nuestros glóbulos blancos y son los primeros en llegar a la escena cuando tenemos una infección bacteriana. Un recuento de neutrófilos normal (absoluto) es de 2.500 a 7.500 por microlitro de sangre. Un recuento elevado de neutrófilos puede estar causado por infecciones, un mayor desarrollo de la médula ósea (como en la leucemia) o el estrés físico o emocional. En condiciones como la leucemia, ciertos cánceres, la deficiencia de vitamina B12, la quimioterapia, etc., un número bajo de neutrófilos puede ser un signo de enfermedad.
La mayoría de las células sanguíneas formadas por la médula ósea son neutrófilos. Son nuestros “primeros respondedores”, y sirven como primera línea de protección de nuestro cuerpo contra las especies infecciosas.
Cuando tenemos infecciones bacterianas, estas células son las primeras en aparecer en escena.
La quimiotaxis es un mecanismo en el que las células dañadas liberan “quimiocinas”, que atraen a los neutrófilos al lugar. Los neutrófilos son el principal componente del pus, como puede saber el observador casual.

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La fuerza motriz de un sistema inmunitario estable son las células sanguíneas. Por otra parte, un recuento bajo de glóbulos blancos no siempre indica que algo vaya mal. En realidad, las mediciones de los glóbulos blancos en los análisis de sangre deben considerarse a la luz de sus resultados anteriores y de si los análisis recientes se desvían de su rutina. A continuación, le ofrecemos un resumen de los glóbulos blancos, incluyendo los motivos por los que pueden estar bajos y cómo mejorar su desarrollo.
Los leucocitos, o glóbulos blancos, son la primera línea de protección del organismo contra las infecciones. Aunque el bazo desempeña un papel en el desarrollo de ciertas formas de glóbulos blancos, éstos se producen principalmente en la médula ósea. La infección estimula el desarrollo de estas células, que luego circulan por la sangre y el sistema linfático.
Los neutrófilos, los eosinófilos, los basófilos, los linfocitos y los monocitos conforman el recuento total de glóbulos blancos, que es el número de cinco formas diferentes de glóbulos blancos que desempeñan distintas funciones en la lucha contra los invasores extraños en el organismo.

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Un recuento reducido de glóbulos blancos (leucocitos) se denomina leucopenia en la terminología médica. La leucopenia puede aumentar el riesgo de infección, a menudo hasta un nivel peligroso, dependiendo de su gravedad. Los medicamentos, las infecciones, las enfermedades autoinmunes, el cáncer, las deficiencias vitamínicas y otros factores son posibles causas. El recuento sanguíneo completo es el primer paso de la evaluación, pero puede ir seguido de otras pruebas. Si la afección es leve, el único tratamiento necesario podría ser una cuidadosa vigilancia para minimizar el riesgo de infección. Como opciones de tratamiento pueden utilizarse factores de crecimiento para aumentar el desarrollo de los glóbulos blancos, así como medicamentos para corregir la causa subyacente de la leucopenia.
Es muy importante examinar los distintos tipos de glóbulos blancos para comprender las posibles complicaciones y causas de la leucopenia, ya que algunas afecciones pueden afectar a determinados glóbulos blancos pero no a otros.
Además, debido a una vía de desarrollo común en la médula ósea, algunas causas de leucopenia pueden dar lugar a un nivel bajo de glóbulos rojos (anemia) y/o de plaquetas (trombocitopenia). El término médico para una reducción de todos los tipos de células sanguíneas, incluidos los glóbulos rojos (eritrocitos), las plaquetas (trombocitos) y los glóbulos blancos es pancitopenia (leucopenia).

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