septiembre 25, 2021
Molestias digestivas por ansiedad

Molestias digestivas por ansiedad

Ansiedad e hinchazón de estómago

La relación intestino-cerebro no es cosa de risa; puede desencadenar ansiedad y viceversa. ¿Ha tenido alguna vez una experiencia “emocionalmente agotadora”? ¿Alguna vez ha tenido “náuseas” en algunas situaciones? ¿Ha tenido alguna vez la sensación de tener “mariposas” en el estómago? Estas expresiones tienen una función. Las emociones tienen un efecto en el tracto gastrointestinal. La ira, el miedo, la depresión y la euforia son sólo algunas de las emociones que pueden desencadenar síntomas en el estómago.
El estómago y los intestinos se ven directamente afectados por el cerebro. La mera idea de alimentarse, por ejemplo, hará que los jugos del estómago se liberen antes de que llegue la comida. Esta relación es recíproca. Un intestino estropeado puede transmitir mensajes al cerebro, al igual que un cerebro estropeado puede hacer lo mismo. En consecuencia, el malestar estomacal o intestinal puede ser el resultado o la causa de la ansiedad, el estrés o la depresión. Esto se debe a que el cerebro y el sistema gastrointestinal (GI) están entrelazados.
Esto es especialmente cierto cuando el malestar gastrointestinal de una persona está causado por algo que no es un desencadenante físico. Es difícil curar un intestino con problemas sin comprender el papel del estrés y las emociones en estos trastornos gastrointestinales funcionales.

El nudo en el estómago no desaparece

Cuando estás preocupado o nervioso, ¿alguna vez sientes que se te hace un nudo en el estómago? ¿Tiene mariposas en el estómago cuando está nervioso? Las molestias estomacales son uno de los signos más comunes del estrés y la ansiedad, tanto si se trata de un factor estresante puntual como de una preocupación a largo plazo. Como gastroenterólogo del UChicago Medicine Ingalls Memorial, ayudo a los pacientes a determinar si su dolor de estómago se ve exacerbado por el estrés o por una dolencia más grave.
Puede visitar a su médico de atención primaria al menos una vez al año si tiene problemas digestivos o gastrointestinales. Su médico de atención primaria puede remitirle a un gastroenterólogo, especialista en el tratamiento de enfermedades del tracto gastrointestinal y del hígado, si el dolor no es grave y no requiere atención médica urgente. Un gastroenterólogo le ayudará a determinar si su dolor de estómago es normal o el resultado de una situación de estrés.
Las glándulas suprarrenales producen y liberan cortisol en el torrente sanguíneo cuando una persona está estresada. Se desencadena la respuesta de lucha o huida, que puede dar lugar a dolor abdominal, calambres de estómago, estreñimiento, diarrea, náuseas y otros síntomas.

La ansiedad en el estómago, cómo deshacerse de ella

La ansiedad es una condición compleja que puede tener un impacto significativo tanto en el cuerpo como en la mente. La ansiedad supone un gran estrés para el cuerpo, lo que puede provocar diversos problemas. El dolor de estómago es uno de los más populares.
A los médicos les resulta difícil diagnosticar el dolor de estómago causado por la ansiedad porque el dolor y la indigestión son siempre respuestas físicas reales, las mismas que tendría el cuerpo si tuviera un problema de salud físico u orgánico.
Es conveniente acudir al médico si el dolor abdominal es intenso o va seguido de fiebre u otros síntomas. Sin embargo, la ansiedad puede provocar dolor de estómago, lo que puede dar lugar a una indigestión.
La ansiedad también permite que el cuerpo genere más ácido estomacal al liberar la hormona del estrés, el cortisol. El revestimiento del esófago se irrita como resultado de la acidez, lo que puede causar dolor de estómago, náuseas, vómitos y, en casos extremos, úlceras inducidas por el estrés. Estos son sólo algunos ejemplos de cómo la ansiedad puede provocar molestias o sensaciones estomacales desagradables.

¿puede el estrés causar problemas gastrointestinales?

La ansiedad eleva la presión arterial, provocando taquicardia (aceleración de los latidos del corazón), constricción de los vasos sanguíneos de brazos y piernas y dilatación de los vasos que cubren los músculos esqueléticos del sistema cardiovascular. Las palpitaciones (una conciencia desagradable del propio ritmo cardíaco), los dolores de cabeza y los dedos fríos son signos de estos cambios.
La ansiedad provoca una disminución de las secreciones salivales, espasmos en el esófago (el tubo muscular hueco que conecta la nariz y la boca con el estómago) y cambios en el estómago, los intestinos y el esfínter anal en el sistema gastrointestinal. La sequedad de garganta, la dificultad para masticar, las “mariposas” estomacales, los ruidos de gorgoteo de los gases en los intestinos y la colitis mucosa (inflamación del colon), que provoca espasmos, diarrea y/o estreñimiento y dolores parecidos a calambres en la parte superior del estómago, son signos de estos cambios sistémicos.
La ansiedad provoca hiperventilación, o respiración excesiva, lo que reduce los niveles de dióxido de carbono en la sangre, causando síntomas como “hambre de aire”, suspiros pesados y sensación de hormigueo.

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